DE PEONES A REYES – Curso de Ajedrez capítulo 2

DE PEONES A REYES – Curso de Ajedrez   capítulo 2

Éste es el Rey, la pieza más importante del juego Si se pierde el Rey, se pierde la partida

Es el famoso jaque mate El movimiento del Rey es muy sencillo es una casilla para atrás, adelante y en diagonal, pero sólo una casilla en su entorno Contrariamente al movimiento simple del Rey de moverse una casilla para atrás o para adelante tenemos a la Dama, que es la pieza más poderosa para atacar La Dama tiene un movimiento muy amplio: se mueve por diagonales en el color donde está ubicada por filas y por columnas Su única limitación es encontrarse con una pieza propia a la que no puede saltar

Vemos que la Dama es una pieza ideal para iniciar cualquier ataque y el complemento fundamental para poder dar jaque mate en muchas partidas La torre del ajedrez Su movimiento es muy simple: se mueve a lo largo de las columnas y de las filas Su única limitación es encontrarse una pieza propia a la que no puede saltar A contrapartida tenemos a los alfiles, que se mueven por las diagonales

Uno por casillas negras y el otro por casillas blancas Nunca cambian de color Pueden desplazarse a lo largo de las diagonales una casilla o hasta donde ellos crean conveniente Son muy importantes porque ambos alfiles dominan todas las casillas del juego del ajedrez ¿Ustedes sabían que en la antigüedad la Reina y el Rey se movían igual, de a un sólo paso? La cosa cambia cuando el juego llega a España, incluso el nombre de la Reina cambia, porque antes era, en el mundo árabe, era un Visir

Un ayudante del Rey Los cortesanos para adular a la Reina Isabel la Católica, le cambiaron el movimiento a la Reina y le dieron el que hoy tiene, que es el de una torre y un alfil Por lo cual la Dama, en España, se convirtió en la pieza más importante del tablero Quiero aclararles que también Fernando, su esposo era fanático del ajedrez y el mito dice que cuando Colón fue a pedirle fondos para viajar a las Indias, Fernando de Aragón se los dio porque estaba de buen humor al haber ganado una partida de ajedrez